Los analistas políticos y las empresas de sondeos electorales indican que el Partido Republicano tienen una posibilidad sólida de ganar el control de la Cámara de Representantes, y cierta ventaja en la lucha reñida por el Senado. ¿Apostaría usted dinero a que será así? ¿O preferiría apostar por el caballo demócrata?
“Cuando le dices a alguien: ‘Sí, apuesto en política’, sus ojos se iluminan. Te preguntan: ‘¿Eso se puede hacer? ¿Es una broma? ¿Es legal?”, explica Alex Keeney, anfitrión del podcast Star Spangled Gamblers, en una entrevista con el periódico The Washington Post.
Las apuestas políticas llevan mucho tiempo prohibidas a nivel federal en Estados Unidos, y ningún estado ha intentado regularlas. Pero son un negocio próspero en otros países. Un grupo de expertos políticos en Washington D.C., titanes empresariales y economistas de primer nivel está instando a los reguladores en Estados Unidos a que permitan que los ciudadanos apostar también en las elecciones.
“Los mercados se basan más en las vibraciones, pueden moverse por principios de la sabiduría convencional”, explica David Weigel, analista político entrevistado por la revista The New Yorker.
A pocos días del día de las elecciones, y cuando millones de personas han votado ya por anticipado, los mercados de apuestas electorales otorgan a los republicanos alrededor de dos tercios de posibilidades de controlar el Senado. Esos datos no solo son usados por las campañas electorales y los analistas políticos, sino también por el creciente mercado de jugadores que estudian las campañas e intentan obtener ganancias eligiendo ganadores, de una manera no muy distinta a los métodos usados en hipódromos o casinos.ç
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Algunos jugadores son aficionados ocasionales a los que les gusta apostar unos dólares por sus candidatos preferidos; otros operan como corredores de bolsa que mueven grandes sumas de dinero, buscando invertir cuando un candidato se vende bajo y vendiendo cuando el valor de ese candidato podría alcanzar su punto máximo.
“Es divertido. Es una forma muy atractiva de recompensarte (o, si tiene menos suerte, recompensar a los demás) por pronosticar eventos políticos con precisión. Nos gusta pensar que es un antídoto contra las noticias falsas. Si haces tus apuestas con base en noticias falsas, vas a perder tu dinero. Así que, en realidad, agudiza la mente y te permite separar un poco las emociones de los hechos”, explica John Phillips, director ejecutivo de PredictIt, un sitio web que fue uno de los principales mercados de apuestas electorales y ahora afronta una orden de cierre del Gobierno federal.
Los apostadores experimentados dejan de lado sus inclinaciones políticas y siguen obsesivamente los titulares de noticias para estar informados. En estos mercados electorales, los inversores pueden comprar una acción de un candidato por dólares o centavos, y esperar a que se revalorice para venderla, o esperar al día después de las elecciones y recibir un pago de un dólar por acción si gana.
Así, por ejemplo, si alguien compra 100 acciones de Herschel Walker, candidato republicano al Senado por Georgia, a 60 centavos cada una esta semana, esa inversión de 60 dólares valdría 100 si gana la elección.
Trump es favorito en las apuestas
Las elecciones presidenciales de 2024 reciben ya apuestas en estos mercados, con expresidente Donald Trump como uno de los favoritos a pesar de que ni siquiera ha presentado su candidatura; y otros candidatos inusuales como Kanye West y Dwayne Johnson.
Los mercados de apuestas en los Estados Unidos han visto un aumento en la actividad y la popularidad en este ciclo electoral.
PredictIt se presenta como un proyecto de investigación académica, propiedad de una universidad de Nueva Zelanda y es dirigido por una empresa con fines de lucro llamada Aristotle Inc. Operaba desde 2014 acogiéndose a una regulación de la Comisión de Comercio de Futuros de Productos Básicos (CFTC, por su sigla en inglés). Antes de las elecciones de 2016 tenía cerca de 22,000 usuarios; este año superaba ya los 177,000.
La CFTC rescindió sin embargo su permiso en agosto, diciendo que la universidad “no ha operado de conformidad con los términos de la autorización”, sin revelar cómo se violaron esos términos. En fallos anteriores, la comisión ha indicado que los mercados políticos comerciales “involucran juegos” y “son contrarios al interés público”.
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La CFTC impuso una multa de 1.2 millones de dólares este año a un proyecto similar llamado Polymarket por ofrecer opciones políticas, y la semana pasada recomendó que se rechace una propuesta de Kalshi, una empresa nueva con sede en Nueva York que quiere operar un intercambio de opciones políticas.
El caso de PredictIt se encuentra ante una corte federal. Phillips dijo a The Washington Post que tiene la esperanza de que su web siga desempeñando un papel en el discurso político… y haciendo ganar (y perder) dinero a sus usuarios. “Vamos a salir de esto pase lo que pase”, indicó, “esto no va a desaparecer”.
Con información de The New Yorker, Politico y The Washington Post


