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Cartas al director de HERALDO: Aquellas entrañables fiestas de Épila | Opinión

Aquellas entrañables fiestas de Épila

Ahora hay muchas fiestas, pero como aquellas de nuestra infancia y juventud ninguna. 

En aquella plaza de toros vieja, aparte de los festejos taurinos, había boxeo, deportes tradicionales como el tiro de barra, la carrera de los entalegados, tiro de bola, carga de sacos, carreras, tiro de soga, quincallas de barro, que con los ojos vendados y armados con un palo rompían las cazuelas, que en alguna había algún pollo, conejo, agua, ceniza o cualquier otra cosa. Venían los grandes circos, con los animales salvajes, muy valorados por la chiquillería, además de payasos, acróbatas y todo lo concerniente al mejor espectáculo del mundo. Los dos casinos y la gran sala de baile las Vegas traían a las figuras más importantes de la música española. El cine Avenida, los últimos y mejores estrenos del séptimo arte. Las ferias, con la famosa Ola, tómbolas, garitas de tiro, caballitos, autos de choque, el tren Chispita, quinquilleros y demás, hacían felices a toda la chiquillería. Los concursos de guiñote, los juegos de cartas de toda índole, con el bar Avenida y su sala interior, los vermut, las partidas después de comer, con café, copa y puro. La iglesia parroquial llenaba hasta la bandera todos los actos religiosos en honor a los patrones San Pedro de Arbués y San Frontonio, con las calles siempre abarrotadas de personas viendo la procesión. El 16 se septiembre a las 12 en punto, empezaba el volteo de campanas y el cohete anunciador de las fiestas, con gigantes y cabezudos, empezábamos a correr por las calles de la villa todos los niños. Se me pasaron 66 años, pero siguen vivas en mi recuerdo las fiestas de mi querido pueblo de Épila. Me dejé las peñas, los desfiles de carrozas y reinas de fiestas, las cuales siempre tienen el calor y color de todo lo bueno. ¡Vivan las fiestas de Épila por y para siempre!

Mariano Remiro Monteagudo. Épila (ZARAGOZA)

Ferreruela y el tren

Soy de Ferreruela de Huerva, un pequeño pueblo de la provincia de Teruel, lindando con la de Zaragoza. Trabajo en Teruel capital, mi jornada es flexible, pudiendo entrar desde las 7.30 de la mañana. Me desplazo hasta allí en coche. Hago ‘rueda’ con dos compañeros, así el viaje resulta más económico y entretenido. Por mi pueblo pasa el tren pero los horarios me hacen imposible utilizarlo. El primer tren de la mañana llega a Teruel a las 10.47. Para regresar a mi pueblo, por la tarde, el primero sale de Teruel a las 14.51, pero no para en Ferreruela. Quizá si cambiarán los horarios, y ya no hablamos de la esperada modernización de la línea, que va demasiado lenta, sería una opción de transporte más atractiva que utilizaría la gente que va a trabajar a la ciudad.

David Marzo Hernández. FERRERUELA DE HUERVA (TERUEL)

El valor del tiempo

Es tremendo, ¡cómo se me ha pasado lo que va de año! Incluso los últimos años. Leí una entrevista a un filósofo y a un científico. Los dos coincidían en cuanto a la relatividad del tiempo y en que uno de los males actuales es el valor que se le da al tiempo. El tiempo se supervalora y eso lleva a la pérdida de talentos en la carrera de hacer las cosas lo más rápidamente posible, no sea que otros lo hagan antes. Y solo se miran resultados, anclados a ganancias dinerarias, pues el ‘money’ da poder. ¡Pero el dinero no da inteligencia! Y la falta de inteligencia lleva a la autodestrucción. Que es lo que ahora impera al estar el poder en los que creen que todo se puede comprar. Me apunto a lo que decían el filósofo y el científico: ¡Tomen tiempo, párense y sean felices!

Antonio Sarralde Roca. SALLENT DE GÁLLEGO (ZARAGOZA)

Cuesta poco ser amable

En julio fui intervenida de una grave afección en el Hospital Militar de Zaragoza. Me llamaron la atención sus largos pasillos y su limpieza, todo brillante, también sus jardines, como si de un sanatorio del siglo pasado se tratase. Pero lo que más me sorprendió fue la exquisita amabilidad de todo su personal, la dulzura con la que me hablaban cada vez que entraban en mi habitación a limpiar, a ponerme un gotero, a traerme la cena… La energía y el ambiente que se respiraban eran ganadores. Una tarde le comenté al vigilante mi extrañeza al respecto, «aquí todo el mundo es amable»; «cuesta poco ser amable», fue su respuesta. Estoy segura de que el trato recibido ha sido fundamental para mi recuperación. ¡Muchísima gracias a todo su personal! Son la prueba de que una sociedad mejor, un mundo mejor es posible.

Pilar Magallón Calvete. ZARAGOZA

La guerra y sus secuelas

Rusia ha ido desgastando a Ucrania y arruinando a Occidente, sobre todo a Europa. Mientras Occidente se dedica a mandar armas a Ucrania, nunca de última generación, Rusia machaca con misiles y artillería poblaciones y objetivos tanto civiles como militares, les da lo mismo que sean escuelas, centrales eléctricas, hospitales… Es una guerra despiadada contra la población civil. Europa ha tomado medidas contra la economía rusa y Rusia ha contestado cerrando el grifo de los combustibles, porque Europa no tiene fuentes energéticas para ser independiente. El resultado, un desastre para la economía de Europa, no tanto para Estados Unidos; inflación, gobiernos endeudados y tomando medidas para que la población pueda comer y pase el menor frío posible. Todo ello por las políticas superecológicas: se han destruido centrales térmicas que podrían paliar en parte la dependencia del gas. En España se prohibe el ‘fracking’, sin embargo compramos gas a Estados Unidos que proviene del ‘fracking’, es la hipocresía del ecologismo. Ucrania sigue devastada por Rusia mientras la OTAN no da una respuesta militar. El ‘no a la guerra’ da votos y por ahora mata a civiles todos los días. Rusia incumple todos los tratados internacionales y la respuesta es dar más armas a Ucrania para que vayan muriendo poco a poco. La OTAN debe dar un ultimátum a Rusia y si no lo acepta, actuar.

Antonio Retortillo Sorolla. ZARAGOZA

Acceso por libre a la Ofrenda

¿Cómo puede el Ayuntamiento de Zaragoza, siendo tan inclusivo, dejar de lado a las personas que trabajamos el día del Pilar por la mañana para que otras personas puedan disfrutar? Resulta que este año la participación individual está restringida solo a la mañana y por la tarde cierran los accesos de libre. Si tienes la suerte de pertenecer a un grupo y que salga por la tarde, bien; si no perteneces a ningún grupo o tu grupo sale por la mañana, simplemente no puedes participar en la Ofrenda. Siendo que los últimos años antes de la pandemia el acceso por libre de tarde funcionaba tan bien, desconozco cuál es el motivo por el cual este año esté cerrado.

Javier Serrano Palos. ZARAGOZA

Las cartas al director no deben exceder de 20 líneas (1.500 caracteres) y han de incluir la identificación completa del autor (nombre, apellidos, DNI, dirección y teléfono). HERALDO se reserva el derecho de extractarlas y publicarlas debidamente firmadas.

cartas@heraldo.es

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