Jason descubrió en los juegos online una forma práctica de apostar dinero: no tenía que justificar ante su familia dónde había estado, ni con quién, y podía hacer lo mismo que en el casino desde el celular, con un solo click, según relató a la web informativa Vice News.
Cuando empezó a apostar en línea, en la pandemia de coronavirus, todavía era ilegal en Illinois. Pero Jason asegura que no sabía si lo que hacía estaba prohibido porque nunca tuvo que superar ningún trámite burocrático, bastaba con hacer click.
La creciente prevalencia del juego en la sociedad le ayudó a legitimar su adicción ante sí mismo, asegura, aunque apostara todos los días, incluso a las tres de la mañana mientras sus hijos dormían.
“Sentía que tenía que apostar en todo momento”, dijo a Vice News. El pasado mayo admitió que tenía un problema y se unió a la organización Jugadores Anónimos. Pero para entonces ya se había gastado “un par de cientos de miles de dólares” en las apuestas.
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En 2001 sólo nueve estados permitían los juegos de azar, pero ahora más de 20 estados tienen casinos. Y lo mismo ha sucedido con las apuestas deportivas en línea: son legales en 21 estados.
Cindi Meyer, miembro de la organización y actual presidenta de relaciones públicas del consejo de administración de Jugadores Anónimos, dice que ha visto un aumento espectacular en el número de jóvenes con problemas de ludopatía que acuden a reuniones desde que las apuestas deportivas en línea se legalizaron en Illinois hace tres años.
Según una encuesta del Consejo Nacional de Problemas de Juego, más del 40% de las personas de entre 18 y 44 años jugaron en línea en 2021, frente al 21% de las personas de entre 45 y 54 años-.
“Tienen acceso a ello 24/7 en la palma de sus manos”, dijo Meyer, “la tentación siempre está ahí. Puedes alejarte de los casinos y los hipódromos, pero no puedes dejar de usar tu teléfono”.
En enero, el primer mes en que se legalizaron las apuestas deportivas por celular en Nueva York, la gente apostó un récord de 1,600 millones de dólares en línea, más que en cualquier otro estado en su mes de apertura, según reporta Vice News.
La ludopatía digital preocupa cada vez más a los expertos. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la adicción a los juegos de apuestas online, junto a los videojuegos, generan trastornos del comportamiento persistentes o recurrentes que pueden provocar un deterioro significativo a nivel personal y familiar.
Y es un problema que rebasa fronteras. En España, un joven de 22 años contó en la red social Twitter que era ludópata y se hizo viral: “Hola, tengo 22 años y sufro una enfermedad llamada ludopatía. Hace años empecé a apostar de risas y he acabado arruinándome varias veces, jugando dinero que no debía y perdiendo cerca de 5 cifras en este tiempo, además de fallar a gente que no lo merecía”.
El joven español empezó a jugar con sus amigos a los 15 años en locales de juego de Cehegín, una localidad española de 15,000 habitantes, y creyó que podría hacer crecer su dinero con apuestas online, según reportaron medios locales.
“En estos tres años he llegado a hacer apuestas de 100 euros (99 dólares) pero solo he ganado dos veces”, contó. “Acabas gastando el doble para recuperar lo perdido”, añadió. Dice que llegó a gastarse casi todo el sueldo de un mes en apenas cinco días. Incluso le pidió dinero a su mamá para pagar la renta de su apartamento que gastó en apuestas.
“Engañé a mi madre”, lamenta.
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