Pareciera que los deseos de los consumidores en escalar de clase social sopesan ante los altos costos causados por la inflación tras reportarse un alza exponencial en las ganancias reportadas por los juegos de azar en la Isla.
Según datos provistos por la Comisión de Juegos del Gobierno de Puerto Rico, los casinos del País reportaron ganancias que sobrepasan los $355 millones, lo que equivale a un crecimiento de 38.89% al compararse con el año fiscal 2021, en el que se recaudaron más $256 millones.
Al contextualizarse el aumento en la industria de juegos al azar, el crecimiento que tuvo fue el doble que lo que incrementó la economía general de la Isla para el mismo año fiscal, el cual fue de 14.4% respecto al 2021.
El notable crecimiento entre ambos años fiscales pudiera responder a una estabilización de la industria luego de los cierres provocados por la pandemia de covid-19, según Miguel Vega, presidente del Comité de Casinos de la Asociación de Hoteles y Turismo de Puerto Rico (Prhta, por sus siglas en inglés).
“La razón por la que los ingresos han mejorado es que ya los casinos se han estabilizado y ya no hay tantas restricciones. Tuvimos un año más consistente operacionalmente, claro, tenemos los retos de empleomanía, pero tenemos unas operaciones con horarios regulares, lo que ha permitido recuperar el terreno perdido”, expresó Vega a EL VOCERO.
Esta es la misma tendencia que sucede en Estados Unidos, donde la industria de casinos comerciales tuvo su mejor trimestre, ganando más de $15,000 millones solo en el tercer trimestre de este año, superando en un 2% el récord anterior de $14,810 millones en el trimestre anterior, según Prensa Asociada (AP, por sus siglas en inglés).
Asimismo, la AP detalló que la tasa de crecimiento interanual de los casinos en el tercer trimestre es de 8.8%, superando la tasa de crecimiento de la economía estadounidense de 2.6% en el mismo período.
En tanto, para este año natural, la industria de juegos al azar en Puerto Rico se mantuvo en terreno negativo durante los meses de mayo a septiembre, que culminó con una caída de 3.04%, respecto al año pasado. Sin embargo, en octubre los casinos recuperaron exponencialmente su ganancia en un 15.14% o $5,251,240 por encima del mismo mes en 2021.
“En efecto, en el mes de octubre hubo un aumento significativo respecto a los meses anteriores. Es decir, en mayo y junio ya empieza como que a ir disminuyendo la cosa, pero en octubre vuelve y se retoma”, expresó Idalynn Ortiz Rivera, directora de comunicaciones de la Comisión.

Aunque no pudo precisar las razones del incremento en la participación de jugadores en los casinos, expuso que una de las razones pudo haber sido el desembolso de las ayudas federales por covid-19 y las ayudas económicas tras el huracán Fiona a mediados de septiembre.
“Pudiera ser un factor”, dijo Ortiz Vélez a preguntas de este medio. “Cualquier ayuda que llegue es dinero adicional que recibe el individuo y decide jugarlo”, agregó.
Aunque la portavoz de la Comisión de Juegos estimó que este año pudiera culminar con un mayor incremento, no descarta que haya una caída por lo incierto que se comporta la industria de casinos en la Isla.
“Este año sacando un promedio, pudiera ser que tuviéramos un incremento, pero igual pudiera terminar en lo contrario”, contestó Ortiz Rivera a preguntas de EL VOCERO.
Por su parte, el presidente del Comité de Casinos, aseguró que la industria de casinos culminará este año fiscal 2023 en terreno positivo. “Estamos en positivo y esperamos terminar este año fiscal que está corriendo y para el año que viene, en positivo, definitivamente”, reiteró.
Asimismo, la Asociación Americana de Juegos de Estados Unidos anticipó que para 2022 las salas de juego están en camino de tener su mejor año.
Estimados de la Comisión indican, que en los 17 casinos que operan en Puerto Rico, hay alrededor de cinco mil tragamonedas que producen más de $300 millones al año y generan sobre 3,000 empleos directos. El fisco recibe más del 50% de las ganancias que generan las máquinas tragamonedas. El dinero se distribuye entre el Fondo General, la Compañía de Turismo de Puerto Rico y la Universidad de Puerto Rico. A ello se suma el inicio de las apuestas deportivas, que suponen allegará al fisco alrededor de $18 millones anuales.