Actualmente, mucha gente se entretiene con slots desde la comodidad
de su hogar o yendo a un casino físico, pero menos del 1% de esas personas
sabe bien cómo los tragamonedas llegaron a ser lo que son hoy.
Por eso, para que adquieras información relevante sobre lo que estás
jugando, en este artículo te contaremos un poco de historia sobre las
tragaperras.
¿Quién inventó las máquinas
tragaperras?
Si bien hay varias versiones, el estadounidense Herbert Mills inventó
en el año 1891 una tragaperras más precaria a las que se ven hoy en día en sitios
como el virtual Casino UZU. Este
era un simple ciudadano de la ciudad de Chicago que, cansado de vender
periódicos diariamente, se le ocurrió la idea de vender bebidas carbónicas en
varios puntos de la ciudad. Con el fin de aumentar al menos un poco las
ganancias, colocó una máquina denominada Kalamazoo junto a cada puesto
de bebidas.
Este era un armatoste poco estético pero revolucionario para la
época. Al introducir una moneda y tirar de la palanca, cabía la posibilidad
de que la persona obtenga la moneda jugada + 2 de ganancia. Pero como esto
sucedía muy rara vez, la gente llamó a ese juego “bandido de un solo brazo” ya
que se sentían estafados al no poder ganar nunca.
·
Charles Fey
Sin embargo, Mills no fue la única persona de Estados Unidos con una
idea de esta índole, ya que Charles Fey inventó en el año 1895 un tragamonedas
más parecido a los de hoy, llamado Liberty Bell. Charles carecía de la
ambición propia de los exitosos de la industria, y por ese motivo terminó
siendo absorbido por la empresa de Mills (The Mills Novelty Company) que ya
se dedicaba íntegramente a la fabricación de tragamonedas. Tal es así, que para
el 1932 había comercializado nada menos que 70 mil unidades a lo largo de todo
el país.
En ese mismo año, la revista
Fortune sacó un artículo para visibilizar los enormes grados de
ludopatía que estaba alcanzando la sociedad estadounidense y establecía relaciones
más que acertadas entre los casinos y la mafia. En 1931, solo en NY
estas máquinas daban beneficios exorbitantes llegando a los 20 millones de
dólares de aquel entonces.
Primera máquina tragamonedas
Los primeros tragamonedas se manejaban muy fácilmente, puesto que el
sistema se conformaba por un mecanismo de 3 tornos y el brazo. Estos giraban y
cualquier persona relativamente observadora podía crear una estrategia
fraudulenta para que le diera el premio. Además, otras personas iban más
allá y se las ingeniaban para engañar al sistema sin mayores dificultades.
Otra cosa que se hacía mucho antes del 1931 era jugar con monedas
falsas o pedazos de metal recortados a la perfección. Mientras la trampa
crecía, los tragamonedas eran máquinas completamente incapaces de hacerle
frente al ingenio delictivo que se aprovechaba todos los días un poco más de la
situación.
·
El fin de la trampa
Tras muchas investigaciones y pruebas hechas, los ingenieros dieron
en la tecla al incluirles verificador de cambio y detector de
falsificaciones. En un principio con esto era más que suficiente, pero como
la trampa no cesó desarrollaron el electrojector, una máquina integrada
a los tragamonedas que rechazaba monedas que no fuesen de curso legal.
·
La era de las tragaperras digitales
En 1976 empezaron a imponerse los modelos 100% electricos que reemplazaban los precarios tambores giratorios por puras
simulaciones en pantallas. Este formato es el que se usa a día de hoy, y son
programados de tal manera que cada tirada es igual de adictiva que la anterior
y el jugador tiene chances reales de ganar. Con la globalización de internet,
páginas como Casino UZU ofrecen
disfrutar de estos mismos juegos pero desde la comodidad del hogar mediante un
celular o computadora.
Esta divertida y cómoda modalidad gana cada vez más adeptos,
puesto que por poquísimo dinero y sin moverse de la casa es posible hacerse con
suculentos premios. El formato actual consiste en un sistema de programación
que genera resultados de forma aleatoria, evitando prácticas fraudulentas
que alteren el transcurso normal de las partidas. El desarrollo de máquinas
temáticas hace muy atractivo su uso para entretenerse unas cuantas horas.
·
La primera máquina tragaperras electrónica
La primera electrónica fue creada en el año 1963 por la compañía
Bally Manufacturing, y recibió el nombre “Money Honey”. Si bien incluía la
típica palanca lateral para darle comienzo a la diversión,
el accionar de los carretes era posible de forma electrónica. Al ganar
popularidad, vieron propicio reemplazar la palanca por un botón. La Money Honey
incluyó un complejo y pulido diseño que permitía la entrega de hasta 500
monedas por vez, algo completamente impensado hasta hacía poco tiempo.
·
Y de video
Llegando al 1977, la empresa Fortune Coin Company fabricó el primer
tragamonedas de video con una tele a color Sony de casi 20’’ con pantalla
modificada y placas de circuito que permitían su correcto funcionamiento. El hotel
Hilton de Las Vegas fue el primer lugar en el cual se instaló esta máquina,
y contrario a lo que creían sus desarrolladores, al principio no tuvo éxito.
Su espectacularidad visual no fue suficiente para tener el boom de
sus predecesores, y es que como no era posible ver girar a los carretes, el
público creía que no eran slots. No obstante, esto cambió cuando
International Game Technology compró Fortune Coin Company y modificó las
máquinas para que sean el éxito que son hoy.